Cullera, como si de Hollywood se tratase, nos recibió el lunes, 11 de abril. Llegábamos cansados del viaje pero con “las pilas cargadas”.
En el hotel Santamarta ya nos estaban esperando y sin perder tiempo nos fuimos a nuestra primera visita: el Museo-fábrica de Chocolates Comes
Maquinaria antigua, ingredientes, y un olor ¡Ay, Dios mío, que olor! También hay que decir que los chocolates que nos ofrecieron a la llegada, hacían honor al aroma del edificio.
Es una fábrica artesanal que elabora unos deliciosos chocolates, pero no podía ser de otra manera ya que hacen lo que les gusta (parece que el chocolate les recorre las venas) y eso se nota.
Después vino la primera sesión de trabajo y a cenar.
despues a descansar …
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